sábado, 13 de septiembre de 2014

‘Si decido quedarme’

El título de esta peliculilla nos viene al dedillo: dura una hora y cuarenta y siete minutos y, desde que iban más o menos 15, nos podíamos decidir si nos quedábamos o no en la sala de cine embadurnándonos con toda aquella profusión de almíbares.
Cierto, Hollywood es la perfecta máquina de sueños, es una formidable maquinaria que lo mismo nos fascina con una que otra obra maestra que nos desazona, nos duerme, nos horripila, nos hastía, nos aburre o nos desagrada.
O sea, la imaginación de sus guionistas no tiene límites y cuando otean un tema que piensan que puede ser del gusto y la preferencia no de unos pocos sino, por el contrario, de unos muchos, entonces se lanzan de cabeza y se inventan las historias más necias.
Como de todos es sabido, en Estados Unidos de Norteamérica, con sus más o menos 350 millones de habitantes, tiene una enorme proporción de adolescentes.
Y esos adolescentes, obnubilados por la publicidad, encerrados en un mundo de imágenes que pasan de la enorme pantalla plana a las tabletas, a los I Pod, a los celulares, viven precisamente por ello en un mundo hermético que gira de manera vertiginosa mordiendo su propia cola: esa enorme profusión de imágenes les sumerge en sueños cada vez más irreales que les llevan a preferir, a su vez, otros sueños que refuerzan los anteriores.

‘Así en la tierra como en el infierno’

Ya comprobaron, luego de mucho leer, que la anterior cinta no nos gustó. Pues, para que vean, al lado de “As above/so below”, “If I Stay” es casi una obra maestra.
Porque la presente pertenece al grupito de “creadores” que andan desesperadamente tras un “blockbuster”.
Por si acaso no han leído anteriores comentarios nuestros (o de otros), lo que se busca es hacer un film bien barato pero que reúna ciertas condiciones que lo conviertan en gran favorita del público, como antes ha sucedido.
Para conseguir esos fines se procuran una historieta de terror fantasmagórico, unos cuantos actores y actrices locos por salir en pantalla y que por ello cobran poco, un fotógrafo de tercera categoría y unos decorados de cartón piedra, sumergidos en la oscuridad. Entonces, los intérpretes principales se adosan sus camaritas portátiles, llevan linternas y todos corren para atrás y para adelante por los meandros de esos decorados mientras lanzan chillidos y se escucha una melodía “ad hoc” y, por supuesto, un buen surtido de ruidos “infernales”.

domingo, 7 de septiembre de 2014

“Lucy” ¿Un “thriller” científico?


Sin lugar a dudas, el francés Luc Besson es un buen director de “thrillers” y, si no lo creen, recuerden entonces “La femme Nikita”, (1993), “The Proffesional” (1994), y “El quinto elemento” (1997).
Y ahora demuestra, además, que se atreve a abordar temas importantes, aunque sea para fundirlos con el caracoleo de los tiros, los muertos, los “carritos chocones” y una ciencia ficción un tanto alucinada.
Pero le funciona. Le funciona por dos motivos en especial: su edición es trepidante y sabe mezclar la violencia con la erudición científica superficial y extralimitada, y esa misma edición goza de una excelentísima banda sonora creada ex profeso por Eric Serra.
Y ella, Lucy, bien interpretada por Scarlett Joahnsson, es una simple chica norteamericana de vacaciones en París a quien su amigo Richard le hace entregar un maletín a un peligroso mafioso coreano, secuencia que se ilustra en edición alterna con una gacela acechada, perseguida y atrapada por un leopardo y que es un primor.