sábado, 30 de mayo de 2015

‘Mommy’

Sí, no es mucho lo que podemos decir de ese señor así llamado, Xavier Dolan, porque, aunque tiene en su haber otras tres películas, por desgracia no las hemos visto, pero sí se, por boca de mis compañeros de “Cineasta Radio”, Edwin y Maracallo, que han visto por lo menos dos de ellas, que son estupendas y, además, que han ganado premios importantes en Cannes y otros festivales.
Y pensar que el señor Dolan apenas tiene 25 años y que, además de presumir de ese cuarteto de filmes, nos deja casi boquiabiertos viendo la presente, “Mommy”, con la cual demuestra de manera evidente que no solamente sabe hacer cine de altura, sino que enfoca temas trascendentes y sabe manejarlos a conciencia.

Porque la relación anímica, vista desde un punto de vista psicológico, entre Diane “Die” Despres y su hijo adolescente Steve está presentada de manera tal que, a decir verdad, lo que nos gustaría en realidad es participar en una discusión sobre la trama pero con la intervención de un par de psicólogos entendidos en este tipo de personajes de tan rica y amplia psiquis.

‘Morir soñando’

Josh Crook, José Miguel Bonetti y Kenya Yanoreth se unieron para escribir la historia de “Morir soñando”.
Es de suponerse que escribieron una historia para hacer un “thriller” sobre la corrupción en nuestro país (lo cual no es mala idea, nos prestamos perfectos para ello), pero, confesamos ahora, a los diez minutos de empezar el asunto no estábamos seguros de si era “thriller” o una comedia desvaída, destartalada y confusa.

Por lo menos, nos reímos varias veces a pesar de los tiros y los porrazos, o, tal vez, gracias a ellos, porque la coreografía orquestada por Crook falla de principio a fin, como la música de Evan Kim y, sobre todo, como la edición, que anda manga por hombro, aunque, con ese relato no creemos que una mejor edición hubiera logrado cierta calidad en el film.

“Terremoto: la falla de San Andrés”

En efecto, habría que darle un 5 a los creadores de los efectos especiales de esta cosa titulada “San Andreas”, dirigida por un señor llamado Brad Peyton.
El problema es que, aunque de sus 114 minutos esos efectos deben cubrir por lo menos 100, entre terremoto y terremoto, entre terremoto y sunami, hay que fumarse una historieta tan desabrida, convencional y babosa que cualquiera preferiría que siguieran con la inútil letanía de derribar edificios, abrir la tierra, estallar fuegos, inundar calles, tumbar más edificios con el agua y, por desgracia, dejar con vida y hablando plepla a Dwayne Johnson, Carla Gugino, Alexandra Daddario y demás personajes acartonados que pululan entre los derrumbes haciendo carantoñas y diciéndose babosadas.